DOMÈNEC ORISTRELL
Proyecto de reforma interior que reordena los espacios de día para mejorar su relación y la percepción de continuidad. La cocina se organiza a partir de una isla de tonalidad oscura, que contrasta con el mobiliario de fondo lineal, y se convierte en el centro funcional del espacio. La intervención se completa con la incorporación de cerramientos de vidrio con perfilería metálica, que permiten sectorizar sin perder luz ni conexión visual.
